Fue en Londres, ya os lo conté, donde empezó la campaña autobusera en la que se decía que probablemente yo no exista. Oye, lo comprendo: este blog es todavía poco conocido y la gente que promovió esa campaña no ha podido imaginar, por tanto aún, que un ser tan sublime como yo pueda existir. Normal. A quien niega la campaña es a la paloma, al de la cruz, al barbas gordnflón y anciano, al del turbante, a toda esa caterva de seres mediocres inventados por algunos chupasangres de la tierra para someter al mundo a sus caprichos y, sobre todo, al de sus socios los poderosos.
Ahora el slogan se ha traducido al castellano y al catalán y, pronto, las calles de Barcelona serán recorridas por autobuses animando a la gente a disfrutar de la vida sin miedo a tiranos divinos caprichosos y amargados. Bueno. ¿pues que más me da a mi que crean que posiblemente yo no exista?
Yo sólo quiero que seaís felices y organiceis saraos creativos y vivaís intensamente, que así el espectáculo desde aquí arriba es mucho más divertido. Asi que ya veis, yo tan conforme, pero van los aguafiestas de siempre y como es habitual en ellos se ponen a plagiar, y a plagiar sin gracia encima. Y es que la imaginación la tienen ocupada al 100% en inventar supersiticiones nuevas. Asi que van a sacar, ellos también, faltaría más, autobuses a la calle con un lema mucho más confuso: “Dios sí existe. Disfruta de la vida en Cristo”.
Les agradezco por educación que afirmen tan tajantemente mi existencia, aunque yo me basto para defenderme sóla eh?. Y si de verdad quieren convencer a alguien de que existo, podrían simplemente haber puesto en los autobuses un simple enlace a este blog¿ no? Digo yo. ¿Que mayor prueba de que existo puede haber?
Por cierto… Estoy llevo buscando unas horas en mis atlas galácticos (googleunivers) y no encuentro ningún lugar llamado Cristo, que es donde los de las sotanas dicen que hay que ir para ser felices. ¿Podeís indicarme como se llega y en que continente se encuentra ese exclusivo lugar?
Me gusta, como sabeís tomarme vuestras irracionalidades con humor. Pero lo que está ocurriendo por “tierra santa” estos días no tiene ninguna gracia: nunca prometí tierra alguna a ningún pueblo, ni hay pueblo escogido por mi. Os podeís matar y amargar la vida cuanto queraís, pero no en mi nombre, y sin meter en la bronca a inocentes.